Rediseño integral de las oficinas corporativas de Lancôme, un espacio que transforma la elegancia parisina de la marca en un entorno de trabajo contemporáneo, funcional y emocionalmente equilibrado.

Casandra Caballero
Interiores, Grado Universitario en Diseño de Interiores
2026
El proyecto transforma las oficinas de Lancôme en un espacio pensado para el bienestar y la productividad. Con una implantación integral de 1.110 m², la propuesta organiza de manera clara las áreas públicas, semipúblicas y privadas, optimizando los flujos de trabajo y reinterpretando la identidad de la marca en cada rincón. Se prestó especial atención al confort y la experiencia del usuario: soluciones acústicas, iluminación regulable y tecnología adaptada a cada tipo de espacio garantizan un entorno eficiente y agradable. Los materiales sostenibles, los pavimentos vinílicos técnicos, las mamparas acristaladas y la iluminación LED contribuyen a la continuidad visual y al ahorro energético. Los espacios colaborativos, phone booths, salas polivalentes y zonas de reunión se combinan con sistemas híbridos, control de accesos y una infraestructura IT centralizada, facilitando tanto el trabajo presencial como remoto. La selección de materiales, mobiliario ergonómico y detalles de branding sutil crean una oficina contemporánea, funcional y alineada con los estándares de sostenibilidad BREEAM.
Características generales
Instalaciones y núcleo técnico
Fortalezas
Debilidades y riesgos/precauciones
Debilidades
Riesgos/precauciones
Oportunidades
"Este proyecto ha supuesto un punto de inflexión en mi forma de entender el diseño de interiores dentro del ámbito corporativo. Por primera vez, he comprendido que diseñar una oficina no es únicamente distribuir metros o seleccionar materiales, sino construir una experiencia que traduce los valores de una marca en emociones tangibles para quienes la habitan.
Trabajar sobre la identidad de Lancôme, una firma que combina tradición, feminidad, ciencia y lujo, me ha permitido profundizar en el valor del detalle, en la importancia del equilibrio entre estética y funcionalidad, y en cómo el interiorismo puede convertirse en una herramienta de comunicación tan poderosa como la publicidad o el branding.
También he aprendido la relevancia de la planificación espacial, la relación entre densidad y bienestar, y el impacto de la sostenibilidad como lenguaje contemporáneo del lujo. En definitiva, este proyecto ha reafirmado mi convicción de que el diseño interior no solo transforma espacios, sino también la forma en que las personas se sienten, trabajan y se relacionan en ellos."
Casandra Caballero