

El trabajo de un asesor de imagen excepcional, como es Law Roach, trasciende el ámbito de la moda y sirve para reforzar la evolución profesional de una artista.
Gracias a las redes sociales, este tipo de figuras son cada vez más visibles y apreciadas por diferentes industrias, desde la publicidad y el entretenimiento hasta la comunicación corporativa o editorial. El Grado en Diseño de Moda o la especialización a través del Máster en Diseño de Moda de Creative Campus de la Universidad Europea, te dan la posibilidad de convertirte en un profesional de este sector con identidad propia.
A continuación, indagaremos en el perfil del asesor de imagen, sus funciones, sus campos de actuación y los pasos que hay que seguir para convertirse en uno de ellos.
Un asesor de imagen es un profesional que ayuda a las personas a proyectar una imagen coherente con sus objetivos personales, profesionales o sociales. Analiza cómo la vestimenta, los colores, el lenguaje corporal, el peinado o incluso la comunicación verbal influyen en la percepción que los demás tienen de una persona.
Se trata de una de las salidas profesionales de diseño de moda, cercana al coolhuter y al personal shopper, pero con una vocación más global.
El asesor de imagen trabaja de manera global sobre la percepción pública de una persona, mientras que el personal shopper se encarga únicamente de la compra de ropa y complementos. El objetivo del primero es diseñar una estrategia para que la apariencia de su cliente se alinee con sus metas, mientras que el objetivo del segundo es actuar como guía durante el proceso de compra.
Veámoslo más claramente con un ejemplo: supongamos que una persona acaba de asumir un puesto directivo y desea proyectar liderazgo y confianza. El asesor de imagen evaluará todos los elementos que influyen en esa percepción y propondrá un cambio de estilo. A partir de aquí, el personal shopper se encargaría de encontrar las prendas concretas que mejor respondan a ese estilo.
Ambos perfiles pueden complementarse y, en algunos casos, un mismo profesional puede desempeñar ambas funciones, pero sus objetivos y áreas de actuación son diferentes.
Convertirse en asesor de imagen implica combinar la formación técnica con el desarrollo de habilidades comunicativas y una buena comprensión del mundo de la moda.
La base más habitual es realizar estudios especializados en diseño de moda o asesoría de imagen y estilismo. También son útiles titulaciones en áreas como la comunicación, el marketing o el protocolo. Muchos profesionales complementan su formación con cursos específicos en colorimetría, morfología o marca personal.
Un buen asesor de imagen necesita desarrollar competencias tanto técnicas como interpersonales:
Es recomendable construir experiencia práctica a través de prácticas, proyectos o colaboraciones, y crear un portfolio que muestre los trabajos realizados. Además, el asesor de imagen debe mantenerse siempre al día, ya que las tendencias, los códigos sociales y los medios de comunicación evolucionan constantemente.
En definitiva, para ser asesor de imagen es crucial aprender a interpretar, construir y potenciar la identidad visual de cada persona de forma coherente y estratégica. Si te interesan las carreras relacionadas con la moda y quieres estudiar a tu ritmo, pero sin renunciar a una formación práctica y personalizada, la Universidad Europea te ofrece el Grado en Diseño de Moda online, el primer y único grado de su categoría en el mercado.
La asesoría de imagen abarca numerosos aspectos que influyen en cómo somos percibidos por los demás. Aquí algunas de las funciones más habituales:
La asesoría de imagen es una disciplina muy amplia que puede aplicarse en diferentes contextos.