Diseño de una colección de packaging concebida como una serie de piezas seleccionadas y con identidad propia.

Keylie García
Raquel Marín Álvarez
2026
El proyecto desarrolla una gama compuesta por cuatro cócteles —Old Fashioned, Tequila, Margarita y Martini—, concebidos como una colección coherente en la que cada referencia mantiene su singularidad dentro de un sistema común.
Cada cóctel se presenta como una pieza curada, donde forma, material y grafismo construyen una experiencia coherente. La estética se acerca al lenguaje editorial: sobria, precisa, casi silenciosa, permitiendo que el objeto se perciba más como un artefacto cultural que como un simple packaging. El proyecto desarrolla una gama compuesta por cuatro cocktails.
El proceso de trabajo incluye la presentación del proyecto, la investigación de mercado, el diseño del logotipo y la definición de las primeras líneas gráficas, el desarrollo de la etiqueta (frontal y trasera), la declinación de la gama y la presentación final del proyecto.
Reto del proyecto
El reto del proyecto consiste en diseñar un packaging sostenible para cócteles take away que resuelva de forma integrada las necesidades de transporte, conservación y servicio, sin renunciar a una experiencia cuidada ni a un lenguaje formal coherente.
Esto implica compatibilizar exigencias técnicas —como la seguridad alimentaria, la contención del líquido o la facilidad de vertido— con criterios medioambientales, mediante el uso de materiales responsables como el cartón FSC y un pouch compostable sellado.
Al mismo tiempo, el proyecto plantea superar la condición efímera del envase, incorporando una segunda vida funcional que lo convierta en un objeto reutilizable. El desafío, por tanto, no es solo técnico, sino también conceptual: transformar el packaging en un sistema que articule uso, sostenibilidad y valor más allá del consumo inmediato.
Inspiración del alumno/a
Cada pieza se articula desde un mismo lenguaje visual, que ordena la gama y permite reconocerla como conjunto, al tiempo que introduce variaciones que responden al carácter específico de cada cóctel. De este modo, la colección no se construye como una suma de productos aislados, sino como una serie donde cada elemento ocupa un lugar preciso dentro de una estructura compartida.
El sistema incorpora una apertura con boquilla lateral que permite verter el cóctel directamente desde el envase. Tras su uso, la caja se concibe como un objeto reutilizable —porta lápices, florero u organizador—, prolongando su vida útil más allá del consumo.
Para el desarrollo del proyecto se ha utilizado principalmente el paquete de Adobe Creative Cloud, empleando diferentes programas según la fase del proceso:
Adobe Photoshop
Edición, manipulación y composición de las fotografías.
Creación de elementos gráficos, tipografía y vectores.