

El rigging es una de esas disciplinas invisibles que hacen posible la magia del cine de animación y los videojuegos. Cuando vemos a un personaje moverse con naturalidad o expresar emociones, en gran medida es gracias al trabajo de rigging. Un buen ejemplo lo encontramos en el videojuego The last of Us Part II, donde las transiciones entre acciones (de caminar a atacar, por ejemplo) son suaves gracias a un rig diseñado para responder instantáneamente a los comandos del jugador.
El rigging es una de las herramientas básicas que aprenderás en el Máster en Videojuegos y el Máster en Videojuegos online de la Universidad Europea, con el que podrás convertir tu pasión en tu futuro profesional.
A lo largo de este artículo exploraremos en qué consiste el rigging, cómo se realiza y por qué es tan importante en la creación de mundos animados.
El rigging en 3D es el proceso de preparar un modelo digital para que pueda moverse de forma creíble, como si tuviera un esqueleto y músculos. Básicamente, es lo que convierte una figura estática en algo animable.
Un buen rig no solo permite movimiento, sino que lo hace de manera natural. Por ejemplo, cuando un personaje sonríe, no solo se mueve la boca, la cara también debe deformarse suavemente.
El rigging es el puente entre el modelado y la animación digital, una disciplina técnica y creativa a la vez, tan importante para la narrativa como el diseño de personajes o el diseño de niveles.
La principal diferencia entre 3D y 2D es la forma en la que se trabaja el movimiento, en el caso del 3D es a través del rigging. Aunque puede variar según el proyecto o el software, se suelen seguir una serie de pasos bastante definidos.
Primero, se crea el esqueleto (skeleton o armature), una estructura de huesos colocada dentro del modelo. Cada hueso representa una parte articulada, como brazos, piernas o columna. La colocación precisa es clave, ya que define cómo se moverá el personaje.
Después viene el skinning, que consiste en vincular la malla (la piel del modelo) a ese esqueleto. Aquí se asignan pesos a cada hueso para determinar cuánto influye en distintas zonas. Por ejemplo, el hueso del antebrazo debe afectar principalmente a esa zona, pero también ligeramente al codo para lograr una deformación suave.
En lugar de manipular directamente los huesos, el animador utiliza controles más intuitivos, como curvas o manipuladores. Por ejemplo, un solo control puede mover toda la mano o incluso activar un sistema de caminar automático.
También pueden integrarse sistemas de diferente tipo:
En esta fase, probaremos todos los movimientos posibles de forma reiterativa, corrigiendo deformaciones poco naturales o mejorando la facilidad de uso.
Como vemos, el rigging es un proceso técnico pero iterativo, donde cada paso busca facilitar el trabajo del animador y mejorar la calidad del movimiento final.
El experto en rigging, o rigger, es el profesional encargado de construir los sistemas que permiten que un modelo 3D se mueva de forma creíble y eficiente. Este profesional combina habilidades artísticas y técnicas, como programación y comprensión de la anatomía.
Además del diseño del esqueleto, el skinning y la colocación de controles, un buen rigger debe tener en cuenta la usabilidad: el rig no solo debe funcionar bien, sino que debe ser fácil de usar. Por eso, el rigger crea controles intuitivos, automatiza movimientos repetitivos y simplifica sistemas complejos.
Existen diferentes herramientas de rigging dependiendo del tipo de proyecto:
Además de estos programas principales, es habitual que los riggers desarrollen sus propias herramientas mediante scripting (por ejemplo, en Python dentro de Maya), adaptando el flujo de trabajo a las necesidades del estudio.
El rigging se utiliza para dotar de movimiento controlado y creíble a modelos 3D, ya sean personajes, criaturas, vehículos u objetos.
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